Camilla Parker Bowles concede entrevista

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Londres, 30 May (Hola!).- Por primera vez, la Duquesa de Cornwall, Camilla Parker Bowles, ha concedido una entrevista en la que habla sobre cómo fue su llegada a la Familia Real Británica. En una clara muestra de su franca personalidad, habló de las dificultades que enfrentó al casarse con el Príncipe Carlos, además de su infancia y lo feliz que fue con su familia. Por supuesto, no podían quedar de lado los momentos complicados en lo que describe como una época horrible y cómo su positivismo la ayudado a salir adelante.

“Si eres una persona positiva, puedes hacer mucho más. La gente ve el vaso medio lleno o medio vacío. Yo siempre he pensado con esperanza. Simplemente tienes que seguir adelante. ¡Ser británico!”, dijo la Duquesa en esta entrevista que ha concedido a Mail on Sunday’s You Magazine, solo un par de meses antes de su cumpleaños 70 el próximo 17 de julio. La esposa del Príncipe Carlos confiesa que la edad ha hecho un poco más complicado seguir con su agenda. “Hay veces que te despiertas en la mañana y piensas que ya no puedes hacerlo, pero simplemente tienes que”, explica, “En el momento en el que te detienes, es como un globo, te desinflas, es como si colapsaras. Pienso que vives de la adrenalina”.

Han pasado 12 años desde el matrimonio de Camilla y Carlos, después de que comenzaran su historia de amor en los años 70. A través de las décadas, cada uno siguió su propio camino, pero la vida los volvió a unir. Fue precisamente en esa época en la que retomaron su relación, que se dieron los momentos más difíciles para la Duquesa. “No podía ir a ningún lado. Pero los chicos iban y venían de forma normal, -simplemente siguieron con su vida- y también lo hicieron grandes amigos. Fue horrible. Fue un tiempo profundamente desagradable y no haría ni que mi mejor amigo pasara por eso”, dijo de la época que vino después de la muerte de la Princesa Diana y el reinicio de la relación entre ella y el Príncipe.

Camilla dice que fue gracias a sus hijos y su hermano que pudo salir adelante, aunque su carácter también tuvo que ver. Asegura que no es dura, pero en esos momentos tenía que ser fuerte: “Tienes que serlo, pero también creo que viene de mi crianza. Fuimos criados en una familia muy feliz y no me puedo quejar de mi infancia porque fue idílica”.

Más de una década ha pasado y ahora cumple con sus responsabilidades oficiales del brazo de su esposo, aunque asegura que no se toma tan enserio. “Tienes que reírte de la mayoría de las cosas. Hay situaciones en las que es muy difícil no reírte completamente, especialmente si algo sale terriblemente y todos están ahí sentados. Tienes que pasar saliva y apretarte a ti mismo para no reír”, dice, mostrando una faceta completamente desconocida de su personalidad.