jueves, 16 julio 2026

Regina Orozco y el amor

Ciudad de México, 16 Jul (La Jornada).- Regina Orozco descubrió que el proyecto con el que buscaba enfrentar el miedo a envejecer terminó por cambiarla a ella misma.

Después de las primeras funciones de Regina Eterna, la actriz y soprano (Ciudad de México, 1964) dejó atrás la prisa con la que vivía y encontró otra manera de mirar el paso de los años. Ese recorrido llegará este 31 de julio al Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

“Después del espectáculo se me quitó una cuestión de premura y de apurarme a hacer las cosas. Creo que vivía con la idea de ‘híjole, esto no lo he hecho, lo tengo que hacer’”, comentó en entrevista con La Jornada.

“Me relajé; hasta de salud estoy mejor. También acepté que llegan nuevas generaciones con otra cosa y que uno tiene que volverse parte de eso, porque luego hay resistencia.”

Detrás de esa serenidad hubo un proceso de introspección. Mientras escribía y preparaba la obra descubrió que sus inquietudes no nacían de las arrugas, sino de ideas aprendidas desde la infancia. Durante años, esas creencias condicionaron la forma en que se veía a sí misma.

“Es todo un trabajo de introspección a través del amor. Siempre el amor hace aceptar: esto es la vida, así es el tiempo y es inevitable.”

No era la primera vez que convertía una crisis personal en materia escénica. Años atrás llevó una de esas vivencias a un cabaret operístico que, reconoce, terminó por modificar la manera en que enfrentaba esa emoción.

“Ya me estaba volviendo loca de celos y dije: ‘hay que hacer algo con esto, porque no manches’. Me ayudó muchísimo; fue un cabaret terapéutico.”

Con Regina Eterna volvió a mirar su historia para reflexionar, entre canciones, humor y confesiones, sobre el edadismo, la gordofobia y los estigmas que, sostiene, continúan marcando la vida de muchas mujeres.

El espectáculo Regina Eterna se efectuará el 31 de julio con el acompañamiento musical de Ricardo Martín-Jáuregui y Baldomero Jiménez, con arreglos originales para dos pianos.Foto cortesía de la artista
“Hay que aceptar que existe y vivir con eso para transformarlo en arte. La música sana; va puliendo todas esas partes oscuras que vienen desde las ideas aprendidas.”

Aunque el montaje toma como punto de partida episodios decisivos de su trayectoria, no busca reconstruirlos con fidelidad. Los recuerdos se mezclan con la fantasía mediante una máquina del tiempo escondida dentro de un huevo de chocolate que la lleva a encontrarse con María Félix, Michael Jackson, Rocío Dúrcal, Emilio El Indio Fernández, Juan Diego y La Guadalupana.

“Nunca vi a María Félix ni a Michael Jackson. Son momentos que marcaron mi vida y los transformé en algo mágico, en algo delirante.”

El Teatro de la Ciudad Esperanza Iris ocupa un lugar especial dentro de ese universo. Durante una función creyó distinguir la silueta de la cantante y empresaria que da nombre al recinto. Integrantes del equipo técnico le dijeron después que no era la única persona que aseguraba haber visto aquella figura. “Ellos dicen que se asoma cuando le gusta algo. Quiero creer que sí le gustaría lo que hago”.

La función del 31 de julio comenzará a las 20:30 horas con el acompañamiento musical de Ricardo Martín-Jáuregui y Baldomero Jiménez, v0n arreglos originales para dos pianos.

Además coincidirá con el lanzamiento de Regina Eterna EP, disponible desde el 10 de julio en plataformas digitales. Los boletos cuestan entre 300 y mil 500 pesos y pueden adquirirse en las taquillas, ubicadas en Donceles 36, colonia Centro Histórico, o Ticketmaster.