Los Ángeles, 5 May (Hola).- Justin Baldoni y Blake Lively han puesto fin a su batalla legal y han llegado a un acuerdo dos semanas antes de que diese comienzo el juicio, según una exclusiva de TMZ. El medio estadounidense recoge el comunicado conjunto de ambos actores y afirma que la resolución de su pugna en los juzgados -y fuera de ellos- es una maniobra de última hora. Según las fuentes a las que han tenido acceso, la mayoría de los expertos jurídicos opinaban que no habría habido ganadores, pues tanto Justin como Blake habrían salido muy mal parados con sus respectivas demandas.
«El producto final -la película It Ends With Us- es motivo de orgullo para todos los que hemos trabajado para darle vida. Sensibilizar y lograr un impacto significativo en las vidas de las víctimas de violencia doméstica -y de todas las víctimas- es un objetivo que respaldamos», comienza el mensaje emitido por ambas partes del que se ha hecho eco TMZ. «Reconocemos que el proceso planteó retos y que las preocupaciones planteadas por la Sra. Lively merecían ser escuchadas. Seguimos firmemente comprometidos con unos lugares de trabajo libres de conductas inapropiadas y de entornos improductivos». Y concluye así: «Esperamos sinceramente que esto ponga punto final al asunto y permita a todos los implicados seguir adelante de forma constructiva y en paz, incluyendo un entorno respetuoso en internet».
Este acuerdo, una resolución inesperada, se produce aproximadamente un mes después de que el juez Lewis Liman desestimara 10 de las 13 demandas civiles de Lively, incluidas todas las relacionadas con el acoso. La resolución dejó tres demandas -represalias, complicidad en las represalias e incumplimiento de contrato- para que las decidiera un jurado. En un comunicado, el equipo legal de Justin, liderado por Alexandra Shapiro y Jonathan Bach, acogió con satisfacción la decisión. «Estamos muy satisfechos de que el tribunal haya desestimado todas las demandas por acoso sexual y todas las demandas presentadas contra los demandados individuales», declararon al Daily Mail, refiriéndose a Justin y a otras personas nombradas en la demanda. En aquel momento, la abogada de Lively afirmó que estaba deseando contar su versión de los hechos en el estrado. Sin embargo, la abogada, Sigrid McCawley, también pareció insinuar que un acuerdo era una posibilidad real, sugiriendo que Lively ya había logrado sus objetivos al sacar a la luz la «maquinaria de desprestigio» que subyacía en el caso.
El periódico The New York Times se encargó de dar cabida al testimonio de la actriz de 38 años, protagonista junto a Baldoni de Romper el círculo (It Ends With Us en inglés), la exitosa película que adaptó una novela de la autora Colleen Hoover -centrada en el abuso doméstico- y que fue el punto de partida de sus supuestos posteriores desencuentros dentro y fuera del rodaje. Según las declaraciones de Lively al medio, y del documento de 80 páginas que presentó, Baldoni diseñó un «plan» para «destruir» su reputación, le acusa de un «acoso sexual repetido y un comportamiento perturbador» en el set de grabación de la cinta y también de generar un ambiente de trabajo «hostil».
Según la denuncia, en enero de 2024 se celebró una reunión extraordinaria en la que se abordaron las exigencias de Lively para regresar al rodaje de Romper el círculo tras la huelga de actores y guionistas, lo que permitió reanudar la producción del filme después de que la actriz alegase que había un ambiente hostil durante las grabaciones. En esa reunión, en la que también estaba su marido Ryan Reynolds, Lively explicó que Baldoni había hablado de su peso con su entrenador, la había presionado para que revelara sus creencias religiosas y había hablado de su vida sexual de forma inapropiada (por ejemplo, hablando de la adicción a la pornografía que había tenido el director en el pasado).
Lively también se quejó de que Jamey Heath, uno de los productores de la película y consejero delegado de Wayfarer Studios, le mostró un vídeo de su mujer desnuda y dando a luz. La protagonista del largometraje también alegó que tanto Baldoni como Heath entraron en su caravana de maquillaje sin pedirle permiso primero, “incluso cuando estaba amamantando a su hijo pequeño”. Continuó afirmando que “las preocupaciones que [Lively] planteó no eran solo para ella, sino para el resto del reparto femenino y el equipo, algunas de las cuales también habían hablado”.
El pasado mes de junio, cuando el juez desestimó la demanda del director por difamación sobre la actriz, su marido y The New York Times, Lively se sinceró en sus redes sociales sobre el «dolor» que había sentido durante este convulso tiempo: «Como muchos otros, he sentido el dolor de una demanda por represalia, incluida la vergüenza fabricada que intenta quebrarnos», escribió entonces la intérprete. «Aunque la demanda contra mí fue desestimada, muchos no tienen los recursos para defenderse», admitió. La actriz añadió en ese momento que estaba «más decidida que nunca a seguir defendiendo el derecho de todas las mujeres a tener voz para protegerse a sí mismas, incluyendo su seguridad, su integridad, su dignidad y su historia».