Diego del Río estrena proyecto

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Diego del Río estrena proyecto

Ciudad de México, 24 Jul (La Crónica de Hoy).- El director de teatro Diego del Río, conocido por su trabajo en Rent, The Dream Project y Broadway Hightlights, deambulaba por Internet hace dos años. Leyó la crítica de una obra de teatro en Argentina que dirigió uno de sus amigos y en esa página web estaba un enlace a otra obra: Mi hijo camina un poco más lento. El autor del texto original es un croata llamado Ivor Martinic, “lo busqué para que me pasara el texto original, a los 10 minutos me lo mandó y después de dos horas terminé de leerlo ya decidido en montarla. Ahí empezó un viaje de dos años”, dijo el director Diego del Río, en entrevista.

Hoy en día, es una de las puestas en escena más aplaudidas de la ciudad de México, y el próximo martes culminará su primera temporada en La Teatrería, de la colonia Roma. La puesta en escena croata conecta con el público mexicano gracias al tema de la familia, pues nos presenta el drama que viven los miembros de una familia que han lidiado con la discapacidad de uno de sus integrantes.

Parece un día común, pero en realidad se trata de uno muy especial. Branco nació como un chico normal, pero después perdió la capacidad de caminar. Este hecho ha desgastado por mucho tiempo a su mamá ante la preocupación de que su hijo no crecerá como un chico normal; y como un efecto dominó eso ha provocado la distancia con su esposo y el descuido de atención hacia su otra hija. En esa casa también están los abuelos, ella con demencia y él casi como un mueble más de la casa, ella lo odia y él la soporta.

Ahora es el cumpleaños 25 de Branco, y un motivo de reunión familiar, una amiga de su hermana se muestra interesada en el chico lisiado y su irritante tía también está de visita. Este encuentro mostrará a cada personaje al desnudo, nos muestra una visión de las personas hacia el diferente, y viceversa; sus frustraciones, temores, traumas y todo un proceso sobre la resignación.

“Hay una dinámica muy latina, sobre las familias numerosas y que expresan tanto, es muy interesante que los personajes dicen todo el tiempo lo que sienten, en especial los femeninos, están verbalizando de manera descarnada y cruda todas las emociones que viven. Eso ocurre también aquí en México y por eso nos conecta con la obra”, dijo el director de la obra.

“El tema que más me llamó la atención es el proceso del duelo frente a la enfermedad del hijo, que no puede caminar y que no nació con ese padecimiento, y de qué manera la familia se enfrenta a esta nueva realidad, especialmente la madre. Es una obra que habla de la resignación. Lo que se cuenta en la anécdota del festejo de los 25 años de Branco es que la mamá decide resignarse a su nueva realidad y ese es un paso muy importante para poder aceptarla”, añadió.

Todo sucede puertas adentro de ese núcleo, en la despojada escena de un espacio que funciona habitualmente como sala de ensayo. Y a la luz del día que se refleja en un ventanal frente a los espectadores. Y aunque parece que toda la obra es un drama sentimental, en realidad también hay una fuerte dosis de humor negro que provoca que las escenas emocionales cobren un sentido más profundo.

“Los chispazos de humor hacen que la obra se complejice un poco más, es un humor ácido y negro, te ríes mucho de los personajes pero reflexionas sus vidas, como el caso de la abuela a la que llegas a pensar qué duro debe ser la demencia que vive, o la falta de prudencia de la tía, que se vuelve muy interesante disfrazado en el humor negro, a veces patético, pero por el tratamiento de la obra se vuelve más real, porque en medio de la tragedia también convive el humor”, dijo Diego.

“Es un proceso muy humano sobre los pequeños y grandes duelos de la vida que nos modifican y nos forman, y también el acto de amor, de cómo miramos al diferente y de cómo el diferente mira a lo que está alrededor de él. Me gustan mucho las historias de familias porque ahí se plantean microcosmos muy importantes para construir las interrelaciones, entre cada uno de los roles de la familia, y en este caso me interesaba que el personaje de Branco es el único que parece sano porque ya asumió su condición”, añadió.

Finalmente, el director explicó que la audiencia no solo se llevará preguntas sobre el tema de la resignación y la figura del ser distinto, “hay un abanico de temas profundos, pero en medio de una dinámica cotidiana. Es el cumpleaños de este chico y eso reúne a los personajes, pero en realidad la historia se siente como un día más en la historia de la familia y como ahí se van desarrollando temas como la demencia de la abuela, la ruptura de la pareja, la depresión de la madre y como eso también separa al marido, el abandono de la hija, la culpa que ella misma siente por sentirse feliz y el hijo con su condición”, concluyó.

La obra cuenta con las actuaciones de Karina Gidi, Anahi Allue, Jerry Velázquez, Kaveh Parmas, Concepción Márquez, Pedro Mira, Aida y Lourdes del Rio, Rubén Cristiany, Rodolfo Zarco y Ana González Bello.