jueves, 30 abril 2026

El Rey Charles III se vuelve DJ

Londres, 17 Mar (Hola).- Carlos III se ha convertido en uno de los reyes más característicos de nuestra época actual, en la que los momentos marcados por la diversión se han convertido en el día a día del Reino Unido, alejándose —cada vez más— del estricto protocolo, lo que le ha llevado a convertirse en DJ a sus 77 años.

Un momento inusual ha convertido al rey Carlos III en el protagonista de una nueva visita marcada por la música electrónica, en la que el monarca se ha dejado ver junto al aspirante a DJ Christian St Louis, de 22 años. Un momento de distensión en el que el rey se ha atrevido a hacer uso de una mesa de mezclas durante su visita a Aviva Studios, en Manchester. Un encuentro de lo más casual que no ha tardado en viralizarse en redes al tratarse de un encuentro de lo más divertido que convierte al rey ya en uno de los más graciosos del Reino Unido. Una actitud que, en cierto modo, recuerda a su madre, la reina Isabel II, quien en diversas ocasiones rompió el protocolo para mostrarse cercana y conectar con el público.

Y es que, durante este momento el Rey se ha convertido en DJ, siguiendo las instrucciones —por supuesto— del joven Christian.: «Primero, cargas las pistas y luego reproduces esta… hay tantos botones. Una vez que sabes qué hacer, es fácil», advirtiendo a Carlos III, quien según muestran las imágenes no tenía mucha práctica en el uso de una mesa de mezclas aunque, sin embargo, ha sabido solventar la situación con rapidez.

El Rey se movió hacia el ritmo que el mismo había marcado cuando una de las personas que estaba presente dijo: «No es tan fácil como parece, ¿verdad?». Una pregunta a la que el Rey, riéndose, no ha dudado en contestar: «Tan solo tienes que hacerte a ello», demostrando que ha sabido entender las instrucciones del joven y que ya es todo un experto en la mesa de mezclas.

Este ha sido uno de los actos mas cercanos del Rey en las últimas semanas. Además de haber recibido una clase magistral de cómo ser DJ, el Rey también ha recibido otra clase que ha aceptado con gran sonrisa, cuando explicaron cómo se organiza la producción de un evento de música en directo que ha concluido con la lectura de un poema por parte de una de las asistentes al acto. «Ha sido maravilloso», ha dicho el Rey. Tras esto, el padre del príncipe Guillermo fue obsequiado con un pastel que habían preparado especialmente para él. «¿Para mí? Muchísimas gracias. ¿Seguro que no quieres un trocito?», preguntó el rey. «No, no te preocupes. ¡Es para ti!», respondió ella riendo», lanzando un amistoso agradecimiento: «Salud», dijo él. Y es que, en medio del conflicto familiar este se ha convertido en un pequeño énfasis que ha permitido al Monarca desvelar una faceta que parecía casi olvidada.

Las últimas semanas han sido clave para la apertura de una nueva etapa para la Familia Real, en la que quien un día fue el príncipe Andrés ya no tiene cabida. Los acontecimientos que rodean al exduque de York se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para su hermano, el rey, tras desvelarse informaciones por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos que derivaron en su detención y en la posterior creación de una estrategia que ha permitido a los miembros de la Casa Real desvincularse por completo de quien se ha convertido en el mayor escándalo de la monarquía británica en los últimos tiempos.

Ahora, el Rey trata de buscar nuevas alternativas centrando su agenda en compromisos sociales que, como el de hoy, acercan su imagen a un público más amplio y cercano, en los que el protocolo apenas tiene cabida. Un giro que diluye la tradicional distancia institucional y que proyecta una imagen más humana y accesible de una de las monarquías más antiguas del mundo.