Enzo Vogrincic habla de la pobreza

Madrid, 23 May (20 Minutos).- Enzo Vogrincic ha vivido una auténtica avalancha, nunca mejor dicho, después de protagonizar La sociedad de la nieve, de J. A. Bayona, película ganadora de 12 premios Goya y nominada a dos Oscar. Sin embargo, el actor uruguayo de 31 años no olvida sus orígenes, pues su vida ha cambiado drásticamente en poco tiempo.

Así lo demuestra en Esquire, revista en la que se ha convertido en el protagonista de su portada de junio. Y, en su entrevista, reflexiona sobre su pasado, su presente y su futuro tras este nuevo ritmo de vida.

El intérprete recuerda su presencia en la gala de los Oscar 2024, algo que mira «con mucha perspectiva» por «la lejanía que hay entre ser un actor de Uruguay y asistir a esa gala», lo cual no tiene un precedente. «Desde esa dimensión tan remota, me sentí como un espía, como si realmente no fuera parte. Y desde esa mirada, todo es bastante más espectacular… o bastante más decadente».

Vogrincic también hace mención a su pasado, en concreto, a sus orígenes muy humildes: «Vengo de un contexto de pobreza total, mi familia es extremadamente pobre. Nací en un entorno en el que el límite es la primera cosa con la que te crías. Todo está por fuera de tu alcance. Creces también con cierto estigma, pero yo nunca percibí que ese límite fuera parte de mí».

Por ello, su realidad actual es «imposible de imaginar» para él, pues Uruguay es pequeño y tiene una «industria cinematográfica extremadamente pequeña», por lo que «jamás podría haber imaginado un contexto como este».

Desde los 15, y hasta los 24, recuerda que trabajó «para arquitectos y diseñadores de interiores haciendo 3D». «Esa es mi parte nerd, de friki de computadora. También he hecho portadas de libros, diseño sonoro y de escenografía para obras de teatro», detalla.

Ahora, todo lo que vive es impensable para él, incluido el fenómeno fan. «He visto gente que se imprime mi cara en colchas de cama enteras. ¡Colchas de cama! ¡Duermen con mi cara!», exclama, incrédulo. Pero esta exposición también le coloca en el foco de los rumores, como su supuesta relación con Aitana: «Es ficción surrealista. Yo tengo muy claro qué hago y qué no y eso me deja tranquilo. El resto es parte de este show».

Actualmente, visitar sitios históricos o codearse con famosos es recurrente en su vida, pero sigue sin asumirlo: «Estar de repente en una fiesta en el lugar donde se filmó El Padrino y ver a DiCaprio en mitad de la pista bailando desatado, probablemente borracho (se ríe); o cruzarme con Javier Bardem y que me salude como a un amigo que no ve hace tiempo, con una humanidad… Se te mezclan imágenes de iconos absolutos que se vuelven reales en una fracción de segundo».

Pero, para llegar a gestionar su vida actual, también ha hecho su trabajo, pues es «una persona extremadamente insegura» que, para ello, ha tenido que prepararse. «Después del rodaje, me preparé las futuras entrevistas grabándome en casa con un amigo que hacía de periodista. Luego escuchaba mis propias respuestas y trabajaba para mejorarlas», asegura Enzo Vogrincic. «Con las alfombras rojas, me vi todas las de cada evento al que iba a asistir para ver cómo se manejaba ese mundo. Porque sé lo mal que me sentiría si no estoy preparado. Y ese fue el resultado».