jueves, 25 junio 2026

Google compra sitio en productora A24

Los Ángeles, 25 Jun (Cine Premiere).- Google ha decidido entrar en A24 con una inversión cercana a los 75 millones de dólares y una alianza de investigación junto a Google DeepMind, un movimiento que va bastante más allá de una simple operación financiera. En realidad, la compañía parece querer ocupar un asiento en una de las mesas donde se decidirá cómo se integrará la inteligencia artificial en el cine durante los próximos años, sobre todo en un momento en el que la industria todavía observa estas herramientas con una mezcla de interés, cautela y desconfianza.

Visto con cierta perspectiva, la operación tiene bastante más miga de la que aparenta, porque A24 no es un estudio cualquiera dentro de Hollywood. Su imagen está muy ligada al cine de autor, al riesgo creativo y a una comunidad joven que suele mirar con bastante recelo todo lo que suene a automatización cultural. Que Google haya elegido precisamente esa puerta para entrar en el negocio cinematográfico dice mucho de la estrategia que tiene entre manos. Al fin y al cabo, el gigante tecnológico busca entender los hábitos de consumo de las nuevas generaciones. Es un conocimiento clave para liderar un mercado del ocio digital donde las productoras tradicionales compiten directamente por el tiempo de atención del usuario frente a los videojuegos móviles, las redes sociales o las plataformas de casinos online España que no paran de crecer.

Según la información disponible, la colaboración se centrará en desarrollar nuevos flujos de trabajo y herramientas para producción y distribución, con proyectos de investigación que irán tomando forma con el tiempo junto a los propios cineastas del estudio. Dicho de otra manera, Google quiere probar su IA dentro del proceso creativo desde el principio, que es justo donde se gana o se pierde la confianza de la industria.

Merece la pena subrayar un detalle importante, porque aquí está parte de la clave del acuerdo, y es que la alianza no se plantea como un pacto para entrenar modelos con el catálogo de A24 ni como una cesión de propiedad intelectual. Los cineastas mantendrán el control creativo y el acuerdo no está concebido como una operación de entrenamiento de datos, algo especialmente relevante en un contexto en el que Hollywood sigue muy pendiente de los derechos de autor y del uso de obras previas en sistemas de inteligencia artificial.

Aun así, sería ingenuo pensar que esta noticia pasará desapercibida, ya que la inteligencia artificial sigue siendo una palabra incómoda para muchos creadores, actores, guionistas y espectadores. La promesa de Google y A24 pasa por herramientas que ayuden a imaginar, planificar o mejorar procesos, como en otras industrias creativas y tecnológicas, donde algoritmos avanzados ayudan a diseñar los entornos interactivos de los videojuegos o la interfaz de las slots modernas, y permiten así a los creadores humanos centrarse en la parte puramente artística.

La inversión también marca un precedente llamativo, porque se considera la primera vez que Google toma una participación en un estudio cinematográfico, pese a que Alphabet ya tiene una presencia enorme en el entretenimiento digital gracias a YouTube. A24, por su parte, llega a este acuerdo tras años de crecimiento, con títulos recientes y reconocidos como Backrooms, Marty Supreme y Everything Everywhere All at Once dentro de su escaparate.

De fondo queda una pregunta bastante evidente para el sector, y es si esta alianza abrirá una vía más aceptable para la IA en el cine o si acabará reforzando los temores de quienes creen que las grandes tecnológicas quieren colonizar también la imaginación. La respuesta dependerá menos del comunicado y más de los resultados, porque si las herramientas respetan la autoría podrán ganar terreno, pero si el público percibe una pérdida de alma, A24 podría descubrir que su marca también tiene límites.