Muere Sinead O’Connor

Dublín, 27 Jul (El Informador).- Sinead O’Connor, la artista irlandesa mejor conocida por la canción «Nothing Compares to You», y por una polémica de la que nunca pudo liberarse en los años 90, ha fallecido este miércoles de 26 de julio.

La noticia fue confirmada por el medio «The Irish Times». Sinead O’Connor tenía 56 años. De momento se desconocen todavía las causas de su muerte.

Sinead O’Connor llegó a la cumbre de la fama a principios de los 90, con la canción «Nothing Compares 2 U», y que la llevó a los reflectores internacionales. Su discográfica le pidió que adoptara una imagen más «femenina» y adecuada a los estándares de la industria, donde abundaban las mujeres con cabelleras largas y resplandecientes, y sonrisas que encandilaban.

Lo que Sinead O’Connor hizo fue cortarse el cabello casi a rapa, como una militar, lo que no hizo más que acentuar su mirada atónita y cristalina, imagen que la hizo única entre la pléyade de mujeres del momento. La rebeldía de su persona pronto se convirtió más en una piedra en su camino que en una imagen favorecedora en medio de una industria enraizada bajo la lógica masculina. La prensa insistía en catalogarla como una nueva diva del pop, mientras ella se asociaba como una cantante punk, cuyo propósito era la protesta.

En 1992, cuando se encontraba en la cima de su fama, Sinead O’Connor fue invitada al famoso programa nocturno Saturday Night Live, visto por miles de estadounidenses, y en el que una acción que hoy resultaría cotidiana trastocaría sin remedio el rumbo de su vida. Mientras cantaba la canción «War» de Bob Marley, Sinead O’Connor mostró ante las cámaras una imagen del entonces Papa Juan Pablo II, y la hizo pedazos. Era, a través de la música, una denuncia a los abusos innumerables de la Iglesia.

La prensa se la tragó viva. El mundo era distinto. Nunca se hubiera criticado a un hombre del mismo modo en el que se hizo con ella. La tacharon de loca, de histérica. Tan sólo era una mujer alzando la voz contra sus tiempos.

Ajena a la fama, Sinead O’Connor tuvo una vida difícil. Atravesó matrimonios efímeros, intentos de suicidio, y desde las sombras, intentó aconsejar a las nuevas promesas femeninas encaminadas a ser devoradas por la insaciable industria musical. Defendió a Britney Spears, Amy Winehouse y demás mujeres criticadas por alejarse de los estándares impuestos, del mismo modo que había ocurrido con ella. A Miley Cirus le escribió; “nada vas a recibir en este camino de la industria musical; sólo daño. No dejes que te exploten”.

Para 2021, las cosas parecían encaminarse a un puerto tranquilo después de que publicara sus memorias y narrara su vida. No veía venir la desgracia de su vida. A principios del 2022, Sinead O’Connor recibió la noticia de que su hijo Shane, de 17 años, se había escapado el hospital donde estaba internado. Lo buscaron por todos lados. Sinead le pidió, a través de redes sociales, que no tomara «ninguna determinación fatal». Fue demasiado tarde. A Shane lo encontraron muerto. Se había ahorcado.

Al respecto, la cantante compartió: “Desde entonces, vivo como una criatura nocturna no muerta. Fue el amor de mi vida, la lámpara de mi alma”. Muchas veces Sinead O’Connor dijo que no quería ser conocida, que tan sólo quería regresar a tener una vida normal.

«Con gran tristeza anunciamos el fallecimiento de nuestra querida Sinead. Su familia y amigos están devastados y han solicitado privacidad en este momento tan difícil», compartió la familia en un comunicado.