Óscar Jaenada y la actuación

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Óscar Jaenada y la actuación

Ciudad de México, 7 Ene (El Heraldo de México).- A los 5 años Óscar Jaenada pasaba sus tardes viendo películas en el cine de su abuelita, no importaba el género, mientras su mamá trabajaba. Ahí inició su amor por la actuación. Nunca terminó de estudiar, jamás sintió que encajaba en sus clases de arte dramático, era autodidacta y a los 17 años montó su primera compañía teatral.

Esas horas en la sala de cine me permitieron empatizar con las historias y esto lo utilizo siempre cuando trabajo. Es una herramienta que llevo en mi maletín”, aseguró Jaenada a El Heraldo de México.

Su escuela fue la vida, aprendió a levantarse todas las veces que recibía un no. “Me divierto creando personajes y alejándome de cada uno al concluirlos. Lo bonito de cada papel es toda la historia que va detrás, porque rescatamos dos horas en una película o en una serie, pero como actor nos quedamos con horas y horas de trabajo. Todo esto es el resultado de lo que soy ahora, después de 30 años”.

Óscar considera que en los últimos años, su carrera cobró fuerza con personajes cada vez más relevantes. Sin embargo, no todo es color de rosa, ya que hay días que sabe cuál es la expresión perfecta para una escena y otros en los que no le gusta absolutamente nada.

El día que más disfruta es el último, cuando se quita los zapatos del personaje, sabe que no los usará más y se pone los suyos.

De México me quedo con el chile en nogada. Hay muchas cosas que me encantan, la forma en la que viven y valoran las cosas”

La primera vez que visitó México fue para audicionar por el papel de Cantinflas. La cinta fue dirigida por Sebastián del Amo, quien desde que lo vio, lo eligió. Después lo llevó a dar un recorrido por el país para que se adentrara a la cultura.

Por seis meses trabajó en esta cinta, contrató a un foniatra para el acento y a un imitador de Cantinflas, Celedonio Nuñez, para aprender sus movimientos, además de ver las cintas del mexicano.

Me empapé de todas sus películas, quemé cuatro aparatos, porque las 24 horas había uno funcionando en mi apartamento con una de él, soñaba con eso y cuando lo conseguí, estaba listo. Lo hice con respeto y temor, porque los periódicos se cuestionaban mi elección”, recordó.

Otro personaje fue Luisito Rey. El productor le mostró una biografía y se quedó enganchado, se dio cuenta que era un canalla, “descubrí el amor dentro del odio”.

Recientemente dio vida a Hernán Cortés, donde lo más complejo fue dar vida a un personaje que existió hace 500 años.

Cada quien debe hacer su trabajo, pero cada vez nos encontramos con gente que no lo hace y nos lleva a la desidia emocional”.