miércoles, 15 abril 2026

Pedro Almodóvar y Joaquín Sabina no se soportan

Madrid, 15 Abr (Hola).- Yo quiero ser una chica Almodóvar es una de la canciones más icónicas de Joaquín Sabina, escrita por él hace más de tres décadas junto a otro genio de la música como era Luis Eduardo Aute. Perteneciente al exitoso álbum Física o Química, su letra es un claro homenaje a la brillante carrera del director, ya que en la misma se citan un buen puñado de sus películas más emblemáticas como son (en orden cronológico) Pepi, Luci y Bom, Entre tinieblas, Laberinto de pasiones, ¡Qué he echo yo para merecer esto!, Matador, La ley del deseo, Mujeres al borde de un ataque de nervios, Átame y Tacones lejanos. De hecho, en ese tema lanzado en 1992, se nombran las ocho cintas que el realizador había hecho hasta entonces.

Se trata de un evidente tributo del artista jienense al cineasta manchego, el que le hacía un grande a otro grande. Lo que no sabíamos (ni nos podíamos imaginar) es que a este último le hubiera sentado a cuerno quemado, y tuviera una visión muy diferente, de lo que se supone debía ser un halago para él. «A mí no me interesó. De hecho, no me gustó nada», ha dicho Pedro Almodóvar (76 años) de forma tajante durante una entrevista para el podcast La pija y la quinqui. Pero la cosa no quedaba ahí, e iba un poco más allá a la hora de mostrar su enfado con la canción de marras: «No me hizo ni puñetera gracia, y es la la primera vez que lo digo».

Una sonada confesión que llega más de tres décadas después del lanzamiento del single, pero que a Sabina (77) le debió llegar a sus oídos hace mucho tiempo de forma privada. «Él, de algún modo, se enteró», señala el director al respecto. «Y creo que llevaba mal que yo no estuviera de acuerdo», añade. «No dije ni una palabra (en público), ni ‘oye ¡qué bien!’. Nada, con él nunca he hablado de ello y, además, tampoco es que le haya visto muchas veces en mi vida», apostilla. Según Almodóvar, la letra del tema no solo no es un elogio, sino que para él resulta despectiva y está escrita de forma sibilina con esa intención. «Le llama maricón a Miguel Bosé, tonta a Carmen Maura… así, en segundo término», se ha lamentado.

En definitiva, para el cineasta, en esa canción «había un poquito de mala leche, aunque él dirá que es crítica social», indicaba por último con ese otro dardo al cantante, compositor y poeta. Aunque ha pasado mucho tiempo desde que este célebre sencillo viera la luz, la polémica está servida. Por eso, solo nos queda repasar qué dice exactamente Yo quiero ser una chica Almodóvar y que cada uno saque sus propias conclusiones:

Yo quiero ser una chica Almodóvar

Como la Maura, como Victoria Abril

Un poco lista, un poquitín boba

Ir con Madonna en una limousine

Yo quiero ser una chica Almodóvar

Como Bibí, como Miguel Bosé

Pasar de todo y no pasar de moda

Bailar contigo el último cuplé

Y no parar de viajar del invierno al verano

De Madrid a New York, del abrazo al olvido

Dejarte entre tinieblas escuchando un ruido de tacones lejanos

Encontrar la salida de este gris laberinto

Sin pasión ni pecado, ni locura ni incesto

Tener en cada puerto un amante distinto

No gritar ¡que he echo yo, para merecer esto!

Yo quiero ser una chica Almodóvar

Como Pepi, como Luci como Bom

Venderle al Garbo mis secretos de alcoba

Ponerme luto por un matador

Yo quiero ser una chica Almodóvar

Que a su chico le suplique ¡Átame!

No dar el alma sino a quien me la roba

Desayunar en Tiffany’s con él

Y no permitir que me coman el coco

Esas chungas movidas de croatas y serbios

Ir por la vida al borde de un ataque de nervios

Con faldas y a lo loco

Encontrar la salida de este gris laberinto

Sin pasión ni pecado, ni locura ni incesto

Tener en cada puerto un amante distinto

No gritar ¡qué he echo yo, para merecer esto!

Como patidifusa escribir mis memorias

Apuntarme a cualquier tipo de bombardeo

No tener otra fe que la piel

Ni más ley que la ley del deseo

Encontrar la salida de este gris laberinto

Sin pasión ni pecado, ni locura ni incesto

Tener en cada puerto un amante distinto

No gritar ¡que he echo yo, para merecer esto!

Encontrar la salida de este gris laberinto

Sin pasión ni pecado, ni locura ni incesto

Tener en cada puerto un amante distinto

No gritar ¡que he echo yo, para merecer esto!