Ciudad de México, 1 Abr (Quién).- El músico mexicano Sabo Romo , reconocido por ser el bajista de Caifanes, volvió a generar conversación tras compartir su postura sobre el final de su vida y la posibilidad de recurrir a la eutanasia. En una reciente entrevista, el bajista habló con total franqueza sobre cómo le gustaría enfrentar la vejez, dejando claro que prioriza la autonomía personal y la capacidad de decidir cuándo considera que su vida ha llegado a su límite.
Sabo Romo explicó que su postura no está necesariamente ligada a padecer una enfermedad terminal, sino al derecho individual de elegir. El músico también fue contundente al referirse a la dependencia en la vejez, asegurando que no desea que familiares o cercanos tengan que hacerse cargo de él en condiciones que comprometan su dignidad. «Quiero tener la posibilidad de decidir. No es de si estás sano o no, simplemente que ya no tengas ganas (de vivir), y ya está», aseguró en entrevista a un medio de circulación nacional. Durante la conversación, Sabo Romo mencionó que no tiene pareja ni hijos, y que su visión está enfocada en evitar escenarios de dependencia total. “Yo no tengo pareja ni hijos, y no quiero ni a mis sobrinos ni a nadie cambiándome el pañal. Yo creo que va a haber mucha gente procurando que yo esté bien, pero yo nada más espero que, para cuando llegue la vejez, llegue de la mano de la eutanasia y nos quitamos de tantos pedos todos”, agregó. Además, expresó su deseo de que, llegado el momento, exista la posibilidad legal y médica de optar por la eutanasia como una alternativa para cerrar su ciclo de vida de manera consciente.
El artista también reveló que ya tomó medidas para evitar conflictos en el futuro: tiene su testamento completamente resuelto. “Creo que todos deberíamos tener eso arreglado”, comentó, subrayando la importancia de la planificación anticipada. Las declaraciones de Romo también traen a la memoria un episodio que marcó su vida. En 2020, el músico fue víctima de una agresión en la Ciudad de México tras reclamar a un automovilista que no respetó un paso peatonal. El ataque le provocó lesiones graves, incluida la pérdida de la vista en su ojo izquierdo. A pesar de ese episodio, Sabo Romo ha continuado activo en la música y en distintos proyectos artísticos.