Los Ángeles, 7 May (Hola).- Como hijo de las estrellas de Hollywood Kevin Bacon y Kyra Sedgwick, es probable que Travis haya tenido algunas puertas abiertas. Sin embargo, según él mismo reconoce, su último post en Instagram ha generado preocupación tras admitir públicamente que atraviesa un momento complicado en su carrera. A pesar de su trayectoria como músico y actor, el artista confesó que no tiene representación y que incluso ha perdido oportunidades recientes. Su mensaje, compartido en redes sociales, desató una ola de apoyo entre fans y colegas que confían en que su situación cambiará.
El autoproclamado gótico es el vocalista y programador de la banda de metal industrial Contracult Collective y también toca la guitarra en la banda de black metal Black Anvil. También ha participado en varias películas, pero quiere impulsar aún más su carrera. Travis recurrió a Instagram con un mensaje en el que pedía ayuda.
Junto a una imagen en blanco y negro en la que luce su característico cabello negro con undercut, escribió: “Siento la necesidad de dejar algo muy claro aquí. Esto no es para buscar simpatía ni apoyo; es algo práctico, ya que me ha hecho perderme algunas oportunidades recientes”.
“No tengo representación y nunca la he tenido en toda mi carrera. Eso significa: sin mánager, sin agente, sin sello discográfico, sin contrato editorial; solo yo”, asegura el hijo de Kevin Bacon. “Aunque estoy seguro y tengo la esperanza de que esto cambiará con el tiempo, aún no he encontrado la opción adecuada”.
Travis concluyó: “Así que, si te interesa trabajar conmigo como compositor para cine/televisión, productor musical y/o actor, ponte en contacto directamente a través de mi página web. Gracias”.
Al hacerse público su mensaje, el artista se vio inundado de mensajes de fans y amigos que insistían en que “tu momento llegará”, y muchos calificaron su trabajo de “increíble”.
La cinta, muy acorde con su título, trata sobre una familia de cineastas que se ve atrapada en una auténtica película de terror cuando aparece un cadáver en el set de su slasher de bajo presupuesto, lo que los obliga a encubrir el asesinato para poder seguir rodando.